A sus 18 años, Rodrigo Alejandro Canelas Mamani es un joven admirable que ha asumido responsabilidades que van más allá de su edad. Con solo 16 años, se encontró en la difícil situación de ser el único apoyo para sus cuatro hermanas menores, después de que sus padres los abandonaran sin dejar rastro alguno.

Rodrigo, el hermano mayor, no tuvo otra opción más que convertirse en la figura de madre y padre para sus hermanas.

La necesidad de alimentar y cuidar a su familia lo llevó a buscar trabajo en las calles, donde lustra zapatos para ganarse el sustento diario.

Como él mismo dice, trabaja no solo para sí mismo, sino para asegurarse de que sus hermanitas tengan lo que necesitan para vivir.

A pesar de las dificultades, Rodrigo no ha abandonado sus sueños. Este año se graduará del colegio y tiene planes de continuar sus estudios para convertirse en docente de educación física.

Sueña con poder enseñar y ayudar a otros jóvenes en el futuro, pero sabe que tendrá que esforzarse mucho para lograrlo, ya que actualmente es el principal sostén de su familia.

El trabajo de lustrador de calzado le ha brindado a Rodrigo la oportunidad de solventar sus gastos escolares, así como los de alimentación y vestimenta para él y sus hermanas.

Aunque su jornada laboral puede ser demandante, encuentra la manera de equilibrar sus responsabilidades laborales con sus deberes escolares y actividades extracurriculares.

La historia de Rodrigo es un ejemplo de valentía, sacrificio y amor fraternal. A pesar de las adversidades, sigue adelante con determinación y esperanza, inspirando a todos los que tienen el privilegio de conocer su historia.