El caso de Darlyn Julissa García Hernández, una joven madre de 22 años, ha sacudido a la opinión pública al evidenciar la existencia de esclavitud en Guatemala.

García Hernández fue vendida por sus propios progenitores hace tres años a una mujer llamada Catalina, quien la mantuvo en cautiverio en Retalhuleu, Mixco.

A medida que se revelan más detalles sobre este horrendo suceso, se profundiza en el infierno que la joven habría vivido durante su tiempo en cautiverio.

Según relatos de vecinos, a García Hernández se le prohibía salir a la calle, y logró escapar semidesnuda y con evidentes signos de haber sido golpeada.

Las autoridades, al tomar conocimiento de los hechos, iniciaron las investigaciones pertinentes, las cuales han delineado las condiciones inhumanas propias de la esclavitud a las que García Hernández habría sido sometida.

Tras su escape, la joven se reunió con su pequeño hijo y ambos se encuentran bajo la custodia del Estado en un albergue.

Allí recibirán asistencia humanitaria y legal para garantizar que su caso no quede impune y que puedan reconstruir sus vidas con dignidad.